- ¿Sustituye a alguien del equipo?
- No. Quita el rato que se iba en copiar presupuestos, maquetar PDFs, clasificar correo y perseguir respuestas. La gente sigue cerrando, decidiendo y hablando con el cliente.
- ¿Hay que cambiar de correo o de programas?
- No. Pix entra donde ya trabajáis. El comercial sigue en su bandeja. Administración, en las carpetas de siempre.
- ¿Se envía solo, sin que nadie mire?
- Tú eliges. Por defecto, Pix deja el trabajo listo y espera el ok. Si un recado es rutinario —un "recibido", un recordatorio de siempre— puedes dejar que lo cierre.
- ¿Cuánto tarda en estar útil?
- Días, no un trimestre. Las primeras dos semanas contrastáis tiempos reales: correo, ofertas, informes. A partir de ahí, Pix ya conoce el tono y las condiciones de la casa.
- ¿Para qué equipos es?
- Para empresas donde el día se va en trabajo que ya sabéis hacer, pero no da tiempo: comerciales, administración, atención, dirección. Si el cuello de botella es "nos falta un rato", no "nos falta una herramienta".